jueves, 11 de junio de 2009


Que la disconformidad materialista no dañe tus huesos.


Es cierto que entra como bácteria destruyendo todo glóbulo blanco, infectando la sangre pura y dañando luego tu cerebro, haciéndonos creer que vivir tiene su precio, pero y quién vendrá a cobrar si aún no te apestas, llegará pronto (?). Creo ver síntomas en tu rostro, en tus palabras y sobretodo en tus huesos, pero ya más no puedes hacer, sólo costear tu puto medicamento y seguir pagando en comodas cuotas tu existencia.

1 comentario:

  1. Vivimos en la era del plastico, todo es de plastico.....cd, dvd,telefono, hasta el teclado donde escribo es plastico...el empresario que me paga, me paga con dinero plastico, ke nisikiera se ve. Conectados a LA MATRIX, vivimos una realidad paralela....
    Haga la clave...sienta como entra el placer en su cabeza anestesiando sus neuronas...brindandole ekilibrio entre lo ideal y lo pagano....EVOLUCIONE.

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